Cuando la tecnología ocupa el lugar de los padres

abuso de las tecnologías en los hijos
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Hoy en día, el uso de la tecnología se ha convertido en parte de nuestra vida cotidiana y nos ha facilitado muchas de nuestras labores profesionales y personales, inclusive hemos llegado al punto en que la tecnología se ha convertido en la nana de nuestros hijos. Pero, nos hemos preguntado ¿Qué costo deberemos pagar por el abuso de las tecnologías en nuestros pequeños?.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los niños mexicanos ven de dos a tres horas diarias de televisión, tiempo que suele triplicarse durante las vacaciones. Aunque este medio de comunicación es una pantalla que nos abre al mundo y aporta muchas cosas buenas, no cabe duda de que es tarea de los padres controlar el consumo que sus hijos hacen de la televisión y, sobre todo, promover un uso racional.

La Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Sociedad Canadiense de Pediatría (SCP) afirman que los niños menores de dos años no deberían de estar expuestos a ningún tipo de tecnología, que los niños entre tres y cinco años deberían tener un acceso restringido de sólo una hora al día y que entre los 6 y los 18 años los niños deberían acceder un máximo de dos horas al día (AAP2001/13, SCP 2010). Entendiendo como tecnología la televisión, los teléfonos celulares, tabletas, computadoras, etc.

Este abuso de las tecnologías está trayendo consecuencias fatales en el desarrollo de nuestros niños. Estamos enfrentando una grave epidemia de obesidad infantil, hoy se sabe que los niños que tienen permitido tener un dispositivo en sus dormitorios tienen un 30% más de riesgo de ser obesos.

El uso de la tecnología restringe el movimiento, por lo que otro de los efectos que estamos enfrentando son retrasos en el desarrollo. En la actualidad, uno de cada tres niños comienza la escuela con algún tipo de retraso en su desarrollo, lo que impacta de forma negativa la lecto-escritura y el rendimiento académico. No podemos dejar de lado las graves enfermedades mentales que de este abuso se derivan, en los últimos años se ha visto un aumento considerable de las tasas de depresión infantil, ansiedad, trastorno de vinculación, déficit atencional, autismo, trastorno bipolar, psicosis y el comportamiento problemático. Una de las consecuencias más alarmantes es la agresión, el contenido violento de los medios está provocando agresión infantil. Los niños y adolescentes están cada vez más expuestos a la creciente violencia física y sexual que está presente en los medios de comunicación y sobre todo en los videojuegos. El 60% de los padres no supervisa el uso de la tecnología de sus hijos, y al 75% de los niños se les permite tener algún tipo de tecnología en sus habitaciones. El 75% de los niños entre 9 y 10 años sufre de privación del sueño, otra de las secuelas preocupantes del abuso de la tecnología.

Sin duda alguna, es el apego de los padres a la tecnología, la consecuencia que más impacto está teniendo en los niños, entre más se apegan los adultos a la tecnología, se desconectan más y más de sus hijos. Esta adicción de los adultos a la tecnología ha derivado en una falta de atención, convivencia, comunicación y juego entre padres e hijos.

Si bien hemos hablado de los efectos y consecuencias del abuso de la tecnología, es una realidad que vivimos en una era tecnológica y tampoco podemos pretender desconectar a los niños del medio social y cultural en el que están inmersos. Depende de los padres limitar el uso de estos dispositivos al mínimo recomendado. Por ejemplo, podemos evitar que nuestros pequeños usen los teléfonos celulares, tabletas, etc., y ceder el tiempo de exposición de tecnología a la televisión.

Con una orientación adecuada, los niños pueden aprender a utilizar la televisión de una manera saludable y positiva. Sin embargo, nunca debemos olvidarnos de estimular a nuestros hijos para que se rodeen de pasatiempos, deportes y amigos de su edad. La solución ideal reside en el equilibrio.

Algunas recomendaciones para prevenir la adicción a la televisión en los niños:

1. Fomentar la recreación activa

Deportes, juegos, manualidades y música.

2. Lea a sus hijos

Desde que tienen un año de edad. Por cada hora de TV, una hora de lectura.

3. Limitar el tiempo de la TV

Podemos limitarla a una hora diaria entre semana y permitir una hora más el fin de semana. Este tiempo incluye el uso de tablets y teléfonos celulares.

4. No es una distracción

No es la niñera, no verla en el coche.

5. Primero los deberes

“Para ver la TV debe estar la tarea hecha, tu cuarto recogido y estar bañado”.

6. A la cama puntual

La hora de dormir está establecida y no se altera por algún programa. No permitas de ninguna manera que tus hijos tengan televisión en su habitación.

7. Apaga la TV durante las comidas

Promueve la comunicación y respeta los tiempos de convivencia familiar.

8. Enséñale a elegir los programas con discernimiento

Enciende la TV para ver programas específicos, no lo hagas al azar para luego buscar que ver.

9. Enséñale a apagar la TV cuando termine un programa

Si se deja encendida la TV, te picas con el siguiente programa y así, es más difícil evitar la adicción.

10. Estimula a tu hijo para que vea programas educativos

Existen diversos canales que ofrecen programas que, además de ser divertidos, son constructivos y educativos.

11. Prohíbe los programas violentos

Siempre debemos estar presente mientras ven la TV. Apagarla si el contenido es inadecuado. Cuidado con las noticias y caricaturas violentas.

12. Discute los anuncios con tus hijos

Identifica los anuncios con alto grado de presión para el consumismo. NO compres juguetes de personajes de caricaturas y TV, busca juguetes educativos.

13. Explica las diferencias entre la realidad y la fantasía

Que comprendan que lo que está sucediendo en la TV, no sucede en la vida real.

14. Sirve de ejemplo

Si pasas mucho tiempo viendo la TV tus hijos harán lo mismo. Evita ver programas inadecuados frente a ellos.

Es posible que tu experiencia hasta hoy te haga creer que a tus hijos no les gusta otra cosa que la televisión y los videojuegos. Pero a todos los niños les encanta jugar, y además necesitan hacerlo para poder desarrollarse adecuadamente. Nuestra tarea como padres requiere dedicación y sacrificio, pero esto no tiene que ser un cometido difícil. El ocio de nuestros hijos es un recurso ideal para poder enseñarles valores, potenciar su creatividad y sus habilidades.

Tip: Cuando tus hijos estén aburridos, NO les prendas la TV. Busca hacer manualidades, experimentos científicos, recetas de cocina o algún juego de mesa.

Crédito de la foto: Thomas Hawk a través de flickr.com

Fernanda Peñalva
Soy Licenciada en Psicología con Especialidad en Orientación y Desarrollo Humano y Especialidad en Psicoterapia Infantil. Actualmente estoy cursando la Maestría en Terapia de Familia. También soy Terapeuta Floral del sistema Bach, Guía PECES certificada por la Universidad de Chicago, acompañando a padres y maestros en la gran labor de educar con amor y comprensión desde el 2009. Trabajo con niños y adolescentes en espacio terapéutico y en el ámbito escolar.

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